La legislación vigente data de 1989 y se basa en la fabricación de modelos voluminosos y con pantallas de vidrio.
La secretaria de Industria y Promoción Económica de la provincia, Alejandra Man,informó también que otra actualización, la del Decreto Nacional N° 727/21, no introduce cambios sustanciales en la distribución de los recursos del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina, FAMP.
La secretaria de Industria y Promoción Económica de la provincia, Alejandra Man, participó de una reunión convocada por la Secretaría de Industria y Comercio del Ministerio de Economía de la Nación, en la que se resolvió actualizar la normativa que regula el proceso productivo de televisores en Tierra del Fuego. La legislación vigente data de 1989 y estaba basada en la fabricación de modelos TRC, con pantallas de vidrio al vacío y grandes dimensiones.
La nueva regulación busca adecuarse a la fabricación de televisores de pantalla plana con tecnología LED o AMOLED. Según explicó Man, esta actualización permitirá estandarizar criterios sobre componentes y partes, además de mejorar el control de los procesos productivos en las empresas radicadas en la provincia.
El cambio normativo surgió a partir de un pedido realizado por las Cámaras Industriales y empresas del sector, canalizado a través de la Secretaría de Industria de Tierra del Fuego. En la reunión participaron representantes de la Dirección General de Aduanas, AFARTE, la Unión Industrial Fueguina, la Cámara Fueguina de la Industria Nacional y la UOM, además de empresas como NewSan, Radio Victoria, Sontec, Megasat, Electrofueguina S.A., Mirgor, IATEC, BGH y otras.
Por otra parte, Man se refirió a la actualización del Decreto Nacional N° 727/21, aclarando que «no introduce cambios sustanciales, sino precisiones para evitar diferencias de interpretación en la distribución de los recursos del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina, FAMP».
En este marco, detalló que las empresas del subrégimen industrial podrán destinar hasta un 40% de su aporte a proyectos productivos propios, previa aprobación del Comité Ejecutivo del Fondo. El 60% restante se orientará a financiar proyectos que fortalezcan la matriz productiva en sectores estratégicos, como ciencia, tecnología y capacitación de recursos humanos.
Asimismo, un 40% del FAMP deberá destinarse a inversiones en infraestructura que impulsen la competitividad y el desarrollo productivo en la provincia.