Sí, leíste bien. No es tu casa, no sos vos, ni es que estás dejando la basura afuera. Es la ciencia la que lo dice: las moscas nos invaden porque tienen frío y nuestras casas son su spa de invierno.
Según el profesor Francisco Javier Sola, de la UNTDF – Universidad Nacional de Tierra del Fuego – esta plaga con alas no es señal del apocalipsis ni de que tu limpieza falleció, sino un fenómeno totalmente natural. Porque claro, las moscas también sufren el frío, y como los alquileres están imposibles, buscan lo que encuentran: tu cocina, tu baño, tus ventanas mal cerradas.
Y ojo, que no vienen solas. Las arañas también se suman a este reality de insectos refugiados. Una suerte de Gran Hermano pero con ocho patas y menos carisma.
Al parecer, a medida que Ushuaia crece y hay más casitas calefaccionadas, la oferta inmobiliaria para bichos mejora. Y como todo mercado, si hay demanda… hay ocupas. Con alas.
El profe recomienda limpieza diaria y revisar huequitos por donde se puedan colar. Y si podés sellar las ventanas sin parecerte a un loco del apocalipsis, mejor.
Autor/a: Alguien que escribe muy bien en “TDF Informa”.